Ya he visitado varias veces a Jennifer Mendez respecto a su deuda de
renta por $3,500. Al comienzo, ella rogó por posponer el cobro una
semana y luego simplemente dejó de abrir la puerta cuando la visitaba.
Esta vez tomé la llave de repuesto pero ella, adelantándose, abrió la
puerta. Dijo que simplemente no tenía dinero y no sabía cuando podría
pagar. Perdí el control por su desfachatez ¡y comencé a gritarle y a
arrancarle la ropa!
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